Consultoría Sistémica para Empresas y Organizaciones

 

Manuel Goizueta López es Psicólogo y Licenciado en Derecho. Ha trabajado durante 17 años en puestos directivos y comerciales de diversas entidades financieras. Formación en Gestión y Dirección de Empresas, Gestión de RR. HH., Banca de Empresas, Análisis Financiero, Ventas y Gestión Integral de Clientes. Máster en Mediación y Gestión del Conflicto y en Psicología General Sanitaria. Se dedica desde 2015 al ejercicio profesional de la psicología y la consultoría, como especialista en constelaciones familiares y configuraciones organizacionales. Es funcionario de carrera del Cuerpo Facultativo Superior de Especialistas Psicólogos del Gobierno de Aragón.

¡Empresas orientadas al éxito!

Configuraciones sistémicas aplicadas a las organizaciones empresariales

Las constelaciones organizacionales, también llamadas Configuraciones Sistémicas, constituyen una de las herramientas más efectivas que se pueden aplicar en Consultoría Organizacional. Sorprendentemente desconocidas a pesar de su eficacia, han sido desarrolladas en Alemania a partir de la filosofía sistémica de Bert Hellinger, aunque su aplicación ya se está exportando más allá del ámbito alemán a las grandes corporaciones y empresas de muchos países, especialmente en el ámbito europeo y latinoamericano.

Las constelaciones organizacionales no consisten en incorporar nuevos protocolos de gestión de equipos, marketing, comunicación, finanzas, etc., a los ya existentes. No pretenden rivalizar con nada de lo anterior y, sin embargo, sirven para impulsar todo lo anterior.

Una empresa es un sistema complejo de personas, elementos y jerarquías, que pueden estar ordenados o en desequilibrio. La visión sistémica conecta con la vida emocional de la empresa, con las emociones de sus elementos, tanto de las emociones que impulsan a la organización como de las que generan resistencias y nudos que bloquean las actividades y proyectos.

Sirven para que el responsable o directivo se haga una imagen clara de la situación real de su empresa, de la posible solución y del camino a seguir. La visualización de una constelación permite ampliar el foco de visión y observar la realidad de la empresa desde una perspectiva sistémica, arrojando luz sobre puntos ciegos que han pasado desapercibidos y que subyacen a los desequilibrios del sistema.

Las constelaciones sistémicas no trabajan con lo racional y lo obvio, sino con la información desatendida. Traen al primer plano información -normalmente relacionada con los grandes paradigmas de la empresa- que la organización en realidad ya sabe "aunque no sabe que la sabe” y a partir de ahí, puede empezar a gestionarla.

Podríamos definirlo como un trabajo de observación: mirar lo que está sucediendo. Y esto es lo que hace especial a este trabajo, que saca a la luz dinámicas profundas que no por no verse, no significa que no existan y que no estén produciendo su efecto en la vida y resultados de la empresa. Podríamos afirmar en este caso, que lo invisible mueve los hilos de lo visible.

 

 

¿Cuáles son sus objetivos?

 

La intervención sistémica tiene por objeto ayudar a mejorar la eficiencia y la ecología de la empresa.

 

Las constelaciones organizacionales se basan en un enfoque netamente orientado a resultados. Es decir, el gran objetivo es crear empresas que puedan generar resultados. Para las constelaciones organizacionales es necesario e imprescindible tener ambición por alcanzar los objetivos de la empresa, pues ello es clave para garantizar su supervivencia y desarrollo.

Pero las constelaciones organizacionales no se limitan únicamente al logro de resultados, sino que además lo hacen favoreciendo un contexto enriquecedor, que facilite la realización profesional del empresario y de cuantos le acompañan en su proyecto. Se trata de generar resultados en un contexto de bienestar. Este entorno de bienestar, de estar a gusto con lo que se hace, es un factor primordial para la implicación y compromiso de todos en la consecución de dichos resultados. Y hay maneras de conseguirlo.

 

¿De qué manera ayudan a cumplir ese objetivo?

La respuesta es sencilla: proporcionando información relevante.

La información nos ayuda a impulsar proyectos o a detectar las barreras que los bloquean. En cualquier proceso de toma de decisiones, es evidente que conforme más información tenemos a nuestro alcance, mayor es el ajuste de nuestras expectativas a la realidad y, por tanto, mayores son nuestras probabilidades de éxito. Y aquí es donde entran las configuraciones sistémicas, una forma de comunicación que nos permite acceder a una gran parte de información que no utilizamos y a la que, sin saberlo, estamos renunciando en los procesos racionales de resolución de problemas con la pérdida de posibilidades que ello supone.

Hoy sabemos que la información no es homogénea y se clasifica, de modo esquemático, en dos grandes grupos que completan nuestro conocimiento total. El primero es el conocimiento explícito o lógico-verbal -al que se dirigen la mayoría de herramientas convencionales de gestión y dirección de empresas a las que nos hemos referido- y el otro, es el denominado conocimiento implícito, integrado por lo que llamamos intuición, sabiduría o experiencia, al que se dirige esta forma de trabajo sistémico. La mayor parte del "iceberg" que configura nuestro conocimiento es implícito y se mantiene oculto, desaprovechado, en estado latente en nuestro yo inconsciente, y sólo accesible a través de canales de comunicación no explícitos, que emplean otro tipo de lenguaje.

​Las constelaciones organizacionales trabajan además desde una visión sistémica. Todo está interconectado y todo pertenece y se relaciona de un modo sistémico. La empresa no es una excepción a esta visión sistémica, ni escapa tampoco a sus reglas. Una empresa es un sistema complejo de personas, elementos y jerarquías, que pueden estar ordenados o en desequilibrio. Todo en ella está interconectado tanto interna como externamente y la afectación de un elemento tiene efectos en el resto del sistema. Recordando el antiguo proverbio chino: «el leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo». Así, del mismo modo que a nivel organísmico, un esguince de tobillo puede estar provocando una cervicalgia, la mala relación entre los empleados del departamento financiero, puede estar ocasionando un descenso en las ventas de los equipos comerciales, o la precariedad económica que hubo en la familia de origen de uno de los socios, puede proyectarse en la limitación de ganancias de la empresa, por poner algunos ejemplos. Comprender los principios sistémicos que rigen la vida de la empresa como sistema, permite entender el origen de muchos conflictos ocasionados cuando tales principios no son respetados.

 

En el trabajo sistémico se observa lo que sucede, pero no a cada individuo o elemento en sí, sino a todos en su contexto, como elementos vinculados a las dinámicas de la empresa. Esto nos permite acceder también a información que se encuentra en el sustrato profundo y conjunto de los miembros de un mismo grupo o sistema organizacional, campos de información colectiva, difíciles de visibilizar desde un enfoque tradicional de búsqueda de responsabilidad de un puesto o departamento concreto. Esta clase de información suele ostentar una relevancia significativa para la supervivencia y crecimiento de la empresa, por lo que es importante sacarla también a la luz y que sea tomada en consideración en los procesos de decisión. Todos los elementos y personas de la empresa u organización forman parte de la misma. Todos pertenecen y es necesario incluirlos a todos. Si no se hace, parte de la información quedará ignota y la visión de la dinámica organizacional será incompleta.

Y toda esta información no se extrae de largas sesiones de sesudas descripciones analíticas, sino a través de imágenes de solución, en ocasiones muy simples.

 

¿Cómo funcionan?

El trabajo se lleva a cabo de una manera directa y sencilla, que consiste en la representación espacial del conflicto o situación concreta que está atravesando la empresa; es decir, el empresario, director o gerente va a ver su asunto visualizado desde una perspectiva global y disponiendo de una información que antes “no existía”. De dicha representación surge una comprensión natural del asunto, que abre a su vez sorprendentes y, generalmente, sencillas vías de solución, que antes no se contemplaban.

No se trata de imaginación o actuación teatral, y en eso se diferencia del juego de roles o del psicodrama, sino de acceder a campos de información reales y activos.

El proceso de la constelación organizacional es por tanto: representación, comprensión, solución.

Se ha relacionado frecuentemente a las constelaciones organizacionales con lo esotérico o mágico, por no entender sus mecanismos y funcionamiento, dando lugar a muchas actitudes de prejuicio y rechazo hacia esta potente herramienta, tan eficaz como infrautilizada.

¿Cuáles son sus ventajas?

Podemos citar las siguientes:

  • Generan información no accesible desde el nivel lógico-mental.

  • Permiten detectar con claridad la información esencial de entre la abundante sobreinformación que nos rodea.

  • Nos facilitan una comprensión global y diferente de la situación.

  • Nos ayudan a tomar conciencia de las imágenes de solución que genera dicha comprensión.

  • Posibilitan el germen de buenas soluciones con bastante rapidez, con el consiguiente ahorro de tiempo y recursos.

  • Precisamente porque se dirigen al nivel intuitivo del ser humano, permiten el surgimiento de soluciones profundamente creativas y generalmente sencillas.

  • Se orientan a soluciones de reparación y reconciliación, que implican a todos los miembros del equipo y sin búsqueda de culpables, pues en un sistema no hay culpables ni inocentes, todos son necesarios (incluso los que muestran los errores son a veces los más necesarios) y todos, de alguna manera, están al servicio del sistema y sometidos a su influencia.

 

¿Qué ocurre después de una constelación organizacional?

No estamos hablando de soluciones milagrosas. En el mundo de la empresa como en otros ámbitos, no hay soluciones perfectas ni definitivas. Pero sí existen las soluciones temporales, que nos llevan a otros escenarios más avanzados donde comenzaremos nuevos desarrollos, que a su vez presentarán nuevas dificultades emergentes, que también habrá que afrontar y cuya resolución exigirá a su vez más aprendizaje. En eso consiste el crecimiento. Este es el proceso que se inicia con este tipo de intervención.

La constelación organizacional sólo será, por lo tanto, el punto de partida al que seguirán, tras el desbloqueo previo de la información desantendida, los correspondientes pasos operativos que haya que poner en marcha para materializar la solución del asunto y que anteriormente, parecían estar estancados o no ser acertados. Es como andar a oscuras. Se hace torpemente, con mucha tensión y gasto energético, de forma desordenada y caótica, sin avances concretos en una dirección determinada. Pero una vez que se ilumina el camino y se muestra la dirección correcta, andar es fácil. Cuando tiene un sentido comprensible y diáfano, cualquier proyecto resulta más sencillo de llevar a la práctica.

 

¿En qué asuntos concretos se pueden aplicar?

En líneas generales, las constelaciones sirven para abrirse paso en todo tipo de procesos de toma de decisiones y resolución de problemas.

¿Valen entonces las constelaciones organizacionales para todo? Pues en realidad sí, ya que una constelación no es más que una especie de gafas o lentes con las que mirar la realidad (Echegaray, 2008) y, desde esta perspectiva, efectivamente, todo puede ser mirado con este tipo de trabajo. Desde este planteamiento, se puede trabajar con cualquier clase de asunto.

​​Citaremos, aunque sea a título orientativo, algunos asuntos que suelen trabajarse con constelaciones organizacionales:

  • Proyectos y planes de empresa.

  • Estrategias de negocio.

  • Organización directiva.

  • Déficits de liderazgo.

  • Selección de personal.

  • Mejora del clima laboral.

  • Mejora de la satisfacción profesional.

  • Gestión financiera.

  • Colaboración interdepartamental.

  • Gestión de conflictos.

  • Relaciones con proveedores.

  • Modernización y actualización de procesos.

  • Desarrollo de productos.

  • Estudio e impulso de marcas.

  • Crecimiento comercial.

  • Relaciones con clientes.

  • Procesos de negociación.

  • Establecimiento y consecución de objetivos.

  • Implantación de nuevas líneas de negocio.

  • Apertura de nuevos mercados.

  • Creación de empresas y nuevos proyectos.

  • Dinámicas de empresas familiares.

  • Sucesión familiar.

  • Procesos de fusión...

​(*) G. Echegaray. 2008. Las Constelaciones Organizacionales. Ed. 6ª. Pág. 54. Navarra. Editorial Verbo Divino.

¿A quién se dirigen?

Este trabajo está dirigido a empresarios, gerentes, autónomos, profesionales, directivos, jefes de departamento o equipos pertenecientes a empresas de cualquier sector y tamaño, así como a responsables y directivos de organismos y administraciones públicas o de cualquier otro tipo de organización que constituya un grupo o unidad diferenciada (centros educacionales o sanitarios, colegios profesionales, fundaciones, asociaciones, corporaciones...), que quieran trabajar sobre el conjunto de su organización o sobre un problema específico de la misma.

¿Cómo aplicar constelaciones organizacionales en su proyecto o negocio?

Se admiten fundamentalmente dos modalidades:

  • Trabajo individual:  la sesión se lleva a cabo con el empresario o directivo responsable del asunto o proyecto. Es aconsejable trabajar de este modo cuando abordemos asuntos que deban tratarse, tanto a nivel interno como por razones de la competencia, con especial confidencialidad.

  • ​Trabajo grupal: es interesante cuando se pretende incluir a varias personas en la resolución del asunto, ya se trate de los socios, los directivos de la firma, los empleados de un determinado departamento o, en general, de los miembros de un equipo o grupo implicado en el problema.

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Para ampliar información, se ruega llamar al 660 868 870 o escribir a psicologo@manuelgoizueta.com.

​Estaré encantado de ayudarle y de ponerme al servicio de su proyecto.

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